lunes, 29 de noviembre de 2010

Articulos Uniquindio

Escrito por Janeth Cristina Agudelo
Alumna de lenguas modernas, Universidad del Quindio

PROBLEMATICA EN LA ENSEÑANZA DE LA LENGUA

PRESION DEL GRUPO
En la adolescencia el grupo de amigos adquiere gran importancia y la presion que ejerce el grupo se convierte en un factor determinante, debido a eso nosotros nos sentimos retraidos al hacer parte de un grupo ya que nos da pena hablar o comunicarnos, por el temor de que pensaran los demas o de que se burlen de nosotros es por este motivo que quizas se nos dificulta concentrarnos en el aprendizaje, por que no somos capaz de concentrarnos ni de hacer preguntas respecto a cosas que no entendemos por el temor de que diran los demas. este problema es muy comun y yo se que a la mayoria de los jovenes nos sucede principalmente cuando no conocemos a nadie en un grupo nuevo se nos hace muy dificil expresar nuestras inquietudes y opiniones.
en algunos casos como cuando estamos en el colegio es mucho peor ya que cuando estamos pequeños los niños tendemos a ser burleteros y a no importarnos lo que las demas personas sientan, ya que es una edad donde todos nos causa gracia y no medimos las consecuencias  es por tanto que algunos niños para evitar tales burlas o el rechazo no se concentran en el estudio si no en que hacer para caerle bien y llevarsela bien con los demas niños para no ser el objeto de burlas. a menudo la presion del grupo obliga a hacer cosas y a adoptar comportamientos aun a sabiendas que son equivocados. asi podemos sentirnos presionados para cometer malos actos como robar a un compañero, romper los materiales o beber alcohol en el colegio. esto puede ocurrir si no tenemos en valor para diferenciarnos de quellos amigos y hacerles frente. varias son las razones por las cuales nos vemos influidos porf la presion del grupo: Primero es nuestra propia inseguridad ya que nos encontramos en una etapa en la que no nos conocemos y no sabemos lo que queremos es por esta inseguridad personal que nos refugiamos en el grupo.



El individuo adquiere saber en el proceso de la obtención de experiencia mediante la propia accion y mediante su experiencia de las relaciones sociales."
Franz Droge
El hombre como ser social se enfrenta continuamente al trabajo en grupo.
Si cada persona se detiene a pensar en esto, reconocerá que pertenece a varios grupos creados formal o informalmente, en los cuales se establecen polémicas, intercambios de experiencias, sentimientos y puntos de vistas, etc.
Ya Platón decía en "
La República o de la justicia" que un grupo surgía de la impotencia de las personas de bastarse a sí mismas y de la necesidad que sienten de muchas cosas que pueden quedar resueltas dentro de tal organización.

Está comprobado que el trabajo en grupo permite adoptar decisiones, llegar a conclusiones más ricas que aquellas que son producto del pensamiento individual, además aumenta la calidad de las decisiones de dirección mediante la experiencia e inteligencia colectiva y disminuye la incertidumbre y el riesgo a equivocarse en esta toma de decisiones. El grupo permite también la creación de hábitos, valores, creencias y el perfeccionamiento de las habilidades que permiten lograr cambios en la conducta y dinámica del grupo, en las relaciones personales, permite intercambiar conocimientos y autorreflexionar sobre su trabajo a las personas que lo integran, pero tambien puede llegar a ser un problema cuando ns dejamos llevar y pensamos en complacer solo a las personas del grupo y no pensamos en nosotros mismos.

Los individuos perteneciendo a un grupo satisfacen dos grandes necesidades: la primera es aprender de los demás, compartir ideas, sentimientos, a estos grupos cuyo fin es la superación individual se les denomina Grupos de apendizaje, la segunda es actuar con los demás, tomar decisiones, planear el trabajo, a estos grupos cuyo fin es la productividad se les denomina Grupos de acción.
Hay algunos problemas que limitan a algunas personas a decidirse a integrar un grupo cuando este está ya formado, de ellos podemos destacar dos inhibidores de gran empuje en los individuos:
(1) el miedo a no ser aceptado como miembro del equipo, y (2) el miedo a "no dar la talla" una vez que pertenezca al equipo. Hablando sobre este tema el profesor M. CALVIÑO de la Universidad de la Habana destaca dos grandes trampas que atrapan al individuo ante esta situación, la primera es la trampa del que llega, o sea, la exigencia del nuevo integrante a querer comportarse de la misma manera que los integrantes que ya pertenecían al equipo, de querer aportar ideas que lo hagan despuntar dentro del equipo, o simplemente permanecer callado por temor trampa de los que están dentro del equipo que exigen de la persona que llegue que sea como ellos. Estos problemas en muchas ocasiones llevan al grupo a la involución y hacen que su potencial creador descienda.
Los grupos para enfrentar la búsqueda de soluciones a los diferentes problemas
No obstante a todas las ventajas y factores que garantizan el ganar de los grupos se debe señalar, con relación al tratamiento de las individualidades, que existen comportamientos dentro del grupo que pueden ocasionar dificultades a los demás miembros o a la misma consecución de la solución de los problemas del proceso. Estas actitudes son las siguientes:
Compensación: trata de compensar defectos personales, estas personas pueden manifestarse de diferentes formas, (1)
llamando la atención buscando ser reconocido dentro del grupo, (2) haciéndose una persona dominante intentando hacer sentir su
autoridad o su superioridad, (3) buscando diversión en la actividad del grupo, así muestra su desinterés su cinismo, etc.
Muchos autores han identificado estos personajes dentro del grupo y los han denominado de diversas manera como por ejemplo: el dominador, el buscador de alabanzas, el defensor de intereses especiales, el payaso, el mundano o frívolo.
Conducta agresiva: son aquellos individuos que tratan de atacar individual,
física o verbalmente a los otros miembros del equipo, se basan en un problema de frustración agresión y se manifiestan fundamentalmente cuando los esfuerzos de una persona se ven frustrados por alcanzar una meta. En este caso existen personajes como los denominados: el agresor, el obstrucionista, el aplastaideas.
Retraimiento: son aquellas personas que contrariamente a los de conducta agresiva su comportamiento se basa en la frustración - aislamiento, o sea que ante cualquier problema dentro del grupo se aísla y se pone al margen de los demás integrantes del equipo, este personaje es denominado el buscador de ayuda.
Racionalización: son esas personas que tratan de disfrazar sus estereotipos con otras ideas que en definitiva dejan entrever la
personalidad inestable que caracteriza a estos personajes. Las personas crean lo que se denomina "mentiras racionales" destinadas a los demás, pero fundamentalmente a ellos mismos ya que de ellas obtienen su confianza y poder.
Estos son personajes que debemos conocer y controlar dentro del grupo y tener muy en cuenta para que con sus actitudes negativas no destruyan todo el esfuerzo que emplea el grupo para la solución de los problemas que enfrenta en la organización, ya que el grupo como tal, funciona dependiendo de la participación activa y sinérgica de sus integrantes. No obstante estos elementos, si se saben manejar, no son los que determinan el comportamiento y el éxito del grupo como ya se ha visto con anterioridad.
Toda este desarrollo grupal que está viviendo las empresas no es más que el desarrollo lógico de la vida empresarial que cada día va madurando más, ya S. COVEY en su
libro "The Seven Habit of the Effective People" denominó a este crecimiento el continuo de la madurez por el cual han pasado y están pasando todavía muchas gerencias dentro de las organizaciones, y analizando en que punto del continuo están estas gerencias sabremos el comportamiento de esa organización.
las organizaciones parten con una gerencia sustentada en una dependencia basada en el paradigma del tú y esa dependencia la lleva a culpar a los empleados por los resultados que obtenían, la lleva a proclamar a los empleados los guardianes de la organización por el simple hecho de pagarles un salario. Las organizaciones dependientes están constantemente diciendo a sus empleados tú me cuidas, tú haces para mí, yo te culpo a ti por los resultados. Afortunadamente cada día son menos las organizaciones dependientes. Las organizaciones con gerencias independientes se basan en el paradigma del yo, yo soy responsable por los resultados por lo tanto yo soy quien tengo que decidir los que se va hacer, yo me basto a mi mismo para llevar adelante este negocio, obviando de esta manera a sus empleados. Y en la parte más alta de la espiral encontramos a las empresas interdependientes basadas en el paradigma del nosotros que no es más que el propio trabajo en grupo esta fase es la meta de muchas organizaciones individuos y grupos ya que en el núcleo del grupo también se puede identificar esta espirar de la madurez, siendo interdependientes giramos en180 grados nuestros pensamientos, ahora decimos nosotros podemos hacerlo, nosotros podemos cooperar, nosotros podemos combinar nuestros talentos y aptitudes. Es en esta etapa es donde se reconoce que un equipo es un grupo de personas que no solo comparten una meta común, sino que están conscientes de la naturaleza interdependiente de sus roles, y de como sus respectivos talentos complementan el esfuerzo conjunto por asegurar el éxito.
Los grupos tienen diferentes fases por las que transita desde el mismo inicio de su formación, estas fases ilustradas en un gráfico que, desde la óptica de este trabajo se pueden ver de la siguiente manera:
Existe la tendencia a la aceptación de la influencia grupal, no precisamente por el total acuerdo con las soluciones que este de forma general está brindando, sino más bien para lograr un consenso entre los miembros que para tratar de buscar la mejor alternativa. Entra a funcionar en esta etapa el fenómeno llamado argumento ganador, o sea gana la alternativa que sea mejor argumentada, no importa que sea la mejor, los miembros del grupo la apoyan ya que es mucho más fácil aceptar que buscar argumentos para contrarrestarla, esto puede traer como consecuencia individuos dominantes dentro del grupo que lleven a cabo la toma de decisiones dejando a los demás miembros la oportunidad única de aceptar sus alternativas.
Un principio muy aplicado en esta etapa fundamentalmente es el del refuerzo mediante el cual las personas aplican la
importación de soluciones ya dadas para otros problemas similares a los que enfrentan en ese momento.
Es característico de esta etapa un creciente conformismo vicioso que lleva a los miembros del grupo a aceptar la opinión grupal influya o no la presión que pueda ejercer este sobre los miembros del grupo, lo que no indica que este conformismo sea propiciado por la alta actividad persuasiva implícita o explícita entre los miembros del grupo o del líder que cuente con el poder suficiente como para inducir conformidad.
Del mencionado conformismo existen algunos detractores que alegan que el hecho de aceptar las alternativas que brinda la mayoría del grupo no es ser conformista, con esto estamos de acuerdo, no obstante no es a esto a lo que nos referimos cuando mencionamos el conformismo en los individuos que integran el grupo, sino a aquel que es propiciado por la fuerte actividad persuasiva para hacer que los individuos se atengan a las normas del grupo que ya en esta etapa comienzan a ser cada vez más estrictas, nos referimos al conformismo propiciado por la
venta de ideas y opiniones preelaboradas por alguien, por las reacciones defensivas del grupo al desacuerdo, por la dominación de las discusiones del grupo por solo unos pocos miembros, que no oyen, solo cuando se va a refutar un argumento contrario al que ellos proponen y que debe ser tomado como la máxima expresión del pensamiento del grupo, todo esto genera el conformismo al que nos referimos que hace alejarse a las personas del grupo, que hace a las personas ensimismarse y retener información, ocultar ideas, antes de ir en contra del grupo que ya ha sido considerado como el non plus ultra de las aspiraciones de cada uno de sus miembros.

Desde nuestro punto de vista es el conformismo grupal la nueva crisis que sobrevendrá al trabajo en grupo.
Según J.P. JONES existen ciertas condiciones para que un grupo sea efectivo y ellas son: (1) confianza mutua, (2) apoyo mutuo, (3) comunicación sincera, (4) aceptar los conflictos como normales, trabajar con ellos y propiciarlos en ocasiones, y (5) respeto mutuo para las diferencias individuales.
Como se puede apreciar en esta última etapa del desarrollo grupal los equipos o grupos que la transitan no hacen precisamente gala de estas características, por lo que el grupo en sí deja de cumplir el objetivo para el cual fue creado y esto conllevará en un momento dado a su total desaparición por la propia decepción de sus integrantes que no verán más ventajas en la pertenencia a dicho grupo.
En esta etapa, que se ha convertido en la crisis que pondrá fin al tiempo de los grupos como organización generadora de óptimas soluciones y de trabajo creador, aparecen barreras que van a frenar el proceso grupal, y que destruyen por completo los
paradigmas sobre los cuales se sustenta el desarrollo de los grupos.
La aparición de estas barreras hacen que cada día los integrantes del grupo tengan menos oportunidades de compartir las soluciones y decisiones, por lo que acción sobre el proceso cada vez es menor. El grupo se va convirtiendo en un ente egoísta, dominado por unos pocos, que sacrifica a los demás miembros en aras de alcanzar sus propias aspiraciones que hace mucho dejaron de ser las mismas que la de los otros integrantes.
Es observable es este estadio de los grupos que sus paradigmas han sido violados.
El paradigma de las actitudes se basa en una de las variables de éxito del grupo, las actitudes de los miembros hacia el grupo y la actividad que realiza.

Si las actitudes de los miembros del grupo son positivas esto va a generar un movimiento positivo del grupo como entidad hacia el logro de las metas y objetivos propuestos, a través de una alta participación de los miembros del equipo, favorecida por un alto grado de confianza, una gran cohesión.
Si las actitudes de los miembros son negativas y contrarias en algunas individualidades se genera una disociación negativa del grupo de la misión establecida.
Es cierto que las actitudes de los integrantes del grupo estarán condicionadas por el medio interno y externo del grupo, es por eso que ya en esta etapa, ante la imposibilidad de mantener un clima grupal favorable las actitudes positivas seden ante las negativas y se modifica por completo el comportamiento del grupo. Ya los miembros no encuentran una razón por la cual trabajar juntos en ese grupo.
El paradigma de las relaciones humanas se basa en la calidad de las interrelaciones de los miembros del grupo.
Como se ha podido observar los procesos humanos dentro del grupo en esta última etapa nunca van a contribuir al comportamiento positivo de los miembros del grupo ya que las vivencias de los individuos dentro del grupo no resultaran experiencias gratas que propicien su interés por la tarea a realizar, disminuyendo así su motivación por la alcanzarlas metas planteadas. Más que un equipo interdependiente se convierte en un equipo con entes independientes que tiran cada uno para su propio costado.
El paradigma del líder esta relacionado con otra variable de éxito, el estilo de dirección del grupo. De la actitud del líder con respecto al grupo, en situaciones determinadas, dependerá también el comportamiento y los resultados de este último.
En la medida que el líder se aleja del grupo, y se corona como rey de la fortaleza sitiada, los miembros estarán más propensos a no hacer lo que se espera que hagan.
Si analizamos bien, ciertamente todas las desventajas de las últimas etapas del desarrollo grupal pueden ser evitadas a tiempo, restableciendo, al menos, el paradigma del líder, que más que persuasivo en su actitud, debe ser cooperativo ante estas situaciones. El líder puede eliminar a tiempo esta situación, puede ahorrarle estos malos momentos al grupo logrando una comunicación más exacta entre los miembros, controlando a los más habladores, haciendo hablar a los callados, siendo sensible a los puntos de vistas no expresados, así como proteger los puntos de vistas de la minoría, manteniendo en movimiento la discusión, desarrollando habilidades de conclusión, estimulando desacuerdos para aumentar la calidad del análisis, pero a su vez controlar cualquier desacuerdo excesivo que reduzca la posibilidad del mismo acuerdo, debe tratar más que de un consenso grupal (consentimiento de los miembros), debe lograr una concertación (concordancia entre los miembros) de ideas y alternativas. La concertación grupal es sinónimo de éxito, nunca será igual una concertación voluntaria, que un consenso en donde algunas personas consienten solo para estar a tono con las otras o para salir del paso sin quedar plenamente convencidos de que la alternativa tomada es la mejor.
Como se ha visto esto demuestra la
tesis de que, poco a poco, el líder se convierte en un facilitador para el grupo que lo encausa en como ganar la carrera de la excelencia en el trabajo y la solución de los problemas de la organizació.

Cómo hacer frente a la presión de grupo

Primero de todo ¡no estás solo! Tal vez creas que eres el único o la única que
no ha experimentado con drogas. En realidad, la mayoría de las personas de tu
edad no consumen drogas.
Reflexiona sobre tu posición acerca de cuestiones tales como el sexo, las
drogas y el alcohol. Prepárate pensando detenidamente de qué modo quieres
responder y actuar cuando se te presenten situaciones en que esos factores
estén en juego.
Nadie debería tener que justificar la decisión de no consumir drogas.
Independientemente de que tengas una firme convicción personal o de que
simplemente no quieras hacerlo esa vez, tus decisiones son cosa tuya.
Si te ofrecen drogas que no quieres, di que no con firmeza, pero claramente y
sin hacer aspavientos. Si tratan de persuadirte, el humor puede ser un arma
eficaz para afrontar la situación.
No es fácil tener la fuerza de decir "no". Sin embargo, ser fiel a una
convicción también nos hace sentir bien. Explicarles a los demás, con calma,
el motivo de no querer tomar parte en algo puede hacer que te ganes su
respeto.
Informarte sobre las diferentes drogas, desde sus efectos hasta los riesgos
que implican, puede ayudarte a resistir la presión. A medida que sepas más
aumentará también tu confianza en ti.
Es natural que uno quiera congeniar con sus amigos. Al fin de cuentas, a nadie
le gusta estar al margen de un grupo distinguiéndose por razones equivocadas.
Necesitamos tener un sentimiento de comunidad. Pero, aunque es posible que no
lo demuestren de inmediato, tus amigos te respetarán más si tienes claro lo
que quieres y lo que no quieres hacer.
Aunque no lo parezca, no eres la única persona a quien le preocupa lo que los
otros piensan de ella. Procura concentrarte en tu propia opinión sobre ti
mismo o ti misma: al fin y al cabo, eso es lo único que importa.
La presión de grupo suele ser un medio a través del cual la gente busca
aprobación para su propia conducta. ¿Quieres, realmente, seguir ese camino
para que los demás justifiquen mejor su consumo de drogas?


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